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Carta pública a una oposición decadente

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Ante el bochornoso y denigrante  espectáculo  que protagonizan los partidos políticos en Carabobo, nosotros un grupo de periodistas, estudiantes, profesionales y sociedad civil en general queremos dar un llamado de alerta y atención, porque está en juego el futuro de Venezuela.

La elección de los diputados a la Asamblea Nacional (AN) no puede convertirse  en un mercado donde se regalen los puestos, a personas sin ninguna experiencia, o cuyo mayor merito sea el seguir sin reservas las directrices de los cogollos partidistas. Los diputados a la AN deben ser profesionales del derecho o la política, que conozcan muy bien las leyes y que tengan un plan de acción para evitar que se siga utilizando el marco jurídico como herramienta de persecución, represión y autoritarismo.

Por eso, en vez de un debate de altura y calidad, en donde cada postulado presente un currículo y un proyecto de acción, estamos presenciando, riñas personalistas, descalificaciones e  insultos,  y todo a través de los medios de comunicación, pues ni siquiera tienen el valor de decírselos cara a cara.

A nosotros los carabobeños no nos interesa quien tiene interés económico en llegar a la AN, o quienes merece estar allí por ser más amigo de tal o cual dirigente.

Queremos conocer que harán cada uno de esos diputados, con leyes como la de Responsabilidad Social en Radio y Tv que ha propiciado el cierre de emisoras de radio, de RCTV en 2 oportunidades, y ha provocado cientos de desempleados.

Queremos saber que se hará con la Ley de Educación para evitar que se transforme en una herramienta de ideologización y control a los docentes y millones de niños de Venezuela.

Queremos saber que nuevas leyes se propondrán para bajar el desempleo, la inseguridad, y para perfeccionar la independencia de poderes en el país.

Queremos saber cómo se logrará una nueva Ley Electoral transparente y equilibrada, una Ley del Consejo Federal que no elimina la autonomía de las regiones y que se evite que le roben los recursos a los estados, que sólo en el caso de Carabobo podría ser por el orden de los 26 mil millones de BsF.

Queremos saber cómo se evitarán con esas expropiaciones sin sentido que violentan la propiedad privada y sólo le cuestan millones de BsF al país, o cómo controlaremos los regalos y donativos a otras naciones sin ningún provecho para Venezuela.

Es hora de ser serios, de poner los intereses del país por encima de los personales. Revisen sus aptitudes y si no tienen las respuestas a las necesidades de la gente, retiren sus ambiciones.

Hace unos días el Presidente Hugo Chávez celebró los 21 años del llamado “Caracazo”  y lo hizo asegurando que ese triste hecho fue el inicio de su revolución.  Hoy 21 años después, es triste saber que la República se intenta construir desde la violencia, desde la anarquía. Hoy 21 años después vemos como más de 150 mil muertes violentas, la inflación más alta de América Latina y la 4 ta del mundo,  Poderes Públicas controlados por una sola persona, son la cosecha de aquellos que sembraron nuestros predecesores y entendemos que nada que nazca de la violencia, la división y el odio puede traer paz, progreso y bienestar.

 

Por eso, pedimos a los partidos políticos y a sus dirigentes respeto a Carabobo y al país, y exigimos candidatos con valía, que brillen con luz propia, pues no tienen sentido cambiar 165 diputados “levanta brazos”, por otros de igual condición pero con otra camisa.  Ya basta de “gallos tapaos” y “musiús” con la misma maleta. Es hora que se pongan a derecho y respeten a la Patria que dicen querer rescatar. No hay otra opción, pues si siguen por ese camino conducirán a la destrucción definitiva de Venezuela y entonces “señores”  apaguemos la luz y vámonos y el último que cierre la puerta… y nadie quiere ser ese último venezolano, sólo por la insensibilidad de un puñado de “líderes”.

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